18/04/2026 - Me llenas. Genuinamente me fascinas. Me desquicias. Parece ser el efecto que tienes en mí: Idiotizarme. Hacer que mi sanidad dependa de tu labios; que quede en tus manos. ¿Lo disfrutarás? M pregunto. ¿Te resultará tan fascinante como a mí? ¿O es que solo te entretiene? ¿Te gusta verme así por ti? ¿Pero solo a mí o cualquiera? — Son las preguntas que llegan a mí cuando me someto al vacío en tus ojos. A la fuerza de tu brazos y a la calidez de tu querer, a tu forma de amarme. Y me derrite. Me vuelve débil ante ti. Suena trillado, no tu juzgo si crees que es trillado, pero es algo que no puedo controlar. Mas, cuando estamos juntos, cuando nos amamos, cuando reímos juntos me enamoro más de ti. Más te aferras en mi mente, y también cuando pasamos lo malo: la distancia, el enojo, el estrés, el agobio. Son esos los momentos que me dejan en claro que te amo. Porque jamás he pensado en huir de ti bajo la presión ni la tristeza, por el contrario es cuando más te deseo, cuando más me haces falta, cuando más siento que si no tengo, todo puede ir a peor. ¿Pero cómo lo podría evitar? Si ni en nuestro peor momento he dejado de amarte. Si desde que mi rostro se encerró en el reflejo de tus ojos, no he dejado jamás de desearte. Y sé y espero que sea así para siempre. Deseo que tus manos sean las únicas que sostengan mi cintura. Que tus brazos sean los únicos que puedan rodear todo mi cuerpo sin más esfuerzo. Que tus labios sean los únicos que se presionen contra los míos, que solo mi corazón lata por ti y que el tuyo únicamente lata por mí. Que, aquellas largas pestañas sean las únicas que aleteen en mis mejillas con cada beso. Que solo mi rostro encaje en la silueta de tu cuello y clavículas a la hora de irnos a dormir. Que ese lindo rostro solo se sostenga por mis manos. Y que tu respiración solo pueda descansar en mi pecho cuando busques relajarte. César, te lo he dicho muchas veces y te lo diré cuantas veces más me sea posible. Porque esto no lo predico porque quiera algo a cambio, lo expreso porque esto es en lo que me ahogo, porque mi sentir va más allá de lo que incluso yo misma puedo entender. Siempre he sabido que esta es la forma más sencilla de expresarte mi amor, porque incluso frente a ti aún siento nervios. Nervios de emoción, nervios de amor. Emoción y amor de tenerte junto a mí. De verte vulnerable frente a mí como yo frente a ti. Y está bien si tú no puedes expresarte de la misma forma, con cartas o regalos, mientras tenga tu lealtad y tu amor, me siento completa. Me siento amada. Me siento especial. Y eso es algo que solo tú puedes lograr.